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Febrero 2011
El resurgir de las tarjetas |
Tras la resaca del final de año en que se baten récords a base de tarjeta — sólo el 23 de diciembre, Visa estimaba que se producirían unas 38 millones de transacciones equivalentes a más de 2.000 millones de euros— toca hacer balance sobre el uso del dinero de plástico. Y la respuesta es que hay crecimiento, pero muy lento.

El Banco de España calcula que en España había en circulación más de 73 millones de tarjetas de crédito y débito hasta septiembre de 2010, un 2,1% menos que un año atrás. Por si fuera poco, parece que los consumidores no las usan tan alegremente como antes.
Un estudio de la Fundación Cajas de Ahorro señala que España es el país con más tarjetas de crédito por habitante de la UE pero donde menos se emplean. El Banco de España cuantifica en 24.667 los millones gastados a través de este medio de pago en el tercer trimestre de 2010, sólo un 3,14% más que en el fatídico 2009, cuando las compras con tarjeta se redujeron un 3,5%.
Para Visa Europe, que registró un crecimiento interanual del gasto en el tercer trimestre del 1,2%, la recuperación prosigue pero “el ritmo es menor que antes de la crisis”. También han detectado que ha disminuido la compra media en comercios. Los últimos datos del Banco de España la sitúan en los 44,6 euros.
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Crédito de plástico para llegar a fin de mes |
Control del pago mediante tarjetas de crédito para unos, y aplazamiento del pago para otros. Ésas son las principales tendencias que se registran entre los usuarios de tarjetas de crédito y que invitan a las entidades bancarias a responder a las necesidades específicas de sus clientes.

La crisis ha animado a cambiar de entidad financiera al 19% de los españoles, y el 41% están abiertos a recibir ofertas de la competencia. Esta es una de las conclusiones de un estudio paneuropeo sobre la actitud de los consumidores respecto al dinero.
Los consumidores muestran más interés en mantener el control sobre sus gastos, por lo que “en respuesta, las entidades financieras deberían lanzar nuevos productos y soluciones de pago que tengan un comportamiento similar al efectivo y mejoren sus atributos principales”.
A esta tendencia se suma, como consecuencia de la crisis y de las dificultades para cuadrar las cuentas familiares, el empleo de las tarjetas de pago aplazado al que, de acuerdo con los datos recogidos por Mastercard en su Barómetro Anual 2010, ya han recurrido este año un 22,1% de los usuarios de tarjetas, frente al 16,4% de 2009, el nivel más alto de la historia.
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¿Adictos a la tarjeta? Fidelización a golpe de valor añadido |
Las tarjetas, de crédito o débito, ya no sirven sólo para pagar. Los consumidores las emplean también para acceder a descuentos y ofertas, y para las entidades financieras se han convertido en un modo de fidelizar a sus clientes además de una vía de ingresos.

Las entidades financieras han desarrollado toda una serie de metodologías para incrementar el uso de las tarjetas de crédito. Desde los sistemas que permiten acumular puntos, y canjearlos después por productos o servicios, hasta el pago con tarjeta como modo de acceso a descuentos y ventajas.
El ‘Barómetro Anual 2010 de las Tarjetas en España’ que elabora Mastercard apunta que se mantiene estable la utilización de los programas de fidelización y recompensa con respecto a los resultados obtenidos en años anteriores.
En cuanto a las preferencias de los consumidores, un 71% de los entrevistados se decanta por la opción de devolución de efectivo de un porcentaje de la compra realizada, mientras que el 13,5% prefiere la obtención de puntos canjeables como beneficio asociado al uso de su tarjeta de crédito. |
Las tarjetas no se olvidan en el cajón |
Desde 1995, mga ofrece en España un amplio abanico de soluciones integrales de seguros y servicios asociados a tarjetas que logran que el consumidor no las abandone en el cajón.

Los servicios asociados a la activación de las tarjetas, como la protección antifraude (producto con seguro) o la vertiente de servicios de valor añadido, son una de las mejores oportunidades que mga pone a disposición de las entidades financieras para que mejoren su imagen, establezcan un canal de comunicación con los clientes y obtengan beneficios adicionales sin implicar coste alguno para la entidad.
Estos programas incluyen numerosas coberturas, entre ellas, la cancelación y reposición de las tarjetas, la cobertura en caso de uso fraudulento hasta 2.500 euros al año, el bloqueo de línea y terminal telefónico, anticipo de dinero, intérprete por teléfono si se está en el extranjero, sustitución de cerradura en el domicilio…
Pero, sin duda, lo más novedoso son los servicios de valor añadido que pueden asociarse a la activación de las tarjetas, el momento de uso o la comercialización de otras nuevas. Es el caso del asesoramiento jurídico para las compras por Internet, la asistencia informática, la compra protegida o el servicio de reservas, entre otros. Hay un portfolio compuesto por más de 300 servicios que permiten adecuarse al perfil de cada colectivo.
Las tarjetas también se pueden asociar a club de descuentos online diseñado a medida para la entidad, que supondrá un ahorro en las compras de entre el 5 y el 7%.
‘Evolution’ de Novacaixagalicia
Uno de los casos de éxito más significativos es el de ‘Evolution’, el Plan de Protección de Tarjetas que Novacaixagalicia ofrece a sus clientes para protegerse, de manera individual, conjunta o familiar, frente al robo o la pérdida, con el que la entidad ha conseguido interesantes resultados.
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